¿Qué es una fuga de DNS?
Cada vez que visitas un sitio web, tu dispositivo envía una consulta DNS (Sistema de Nombres de Dominio) para traducir el nombre de dominio en una dirección IP. Normalmente, una VPN enruta estas consultas a través de sus propios servidores DNS seguros. Una fuga de DNS ocurre cuando estas consultas eluden el túnel VPN y se envían a los servidores DNS de tu proveedor de internet en su lugar, exponiendo cada sitio web que visitas a tu proveedor de internet.
Las fugas de DNS son peligrosas porque pueden revelar todo tu historial de navegación a tu ISP, incluso cuando crees que estás protegido por una VPN. Muchos protocolos VPN, especialmente en sistemas más antiguos, no logran redirigir correctamente el tráfico DNS, creando un silencioso agujero de privacidad.
Cómo funciona nuestra prueba de fugas de DNS
Generamos 10 subdominios aleatorios únicos y los resolvemos a través de un servidor DNS especializado. El servidor registra qué dirección IP realizó la solicitud DNS, revelando el resolvedor que gestiona tus consultas. Si el resolvedor pertenece a tu ISP en lugar de a tu proveedor de VPN, tienes una fuga de DNS.